La integración de la naturaleza en los hogares contemporáneos, conocida como diseño biofílico, es una tendencia en alza que contribuye al bienestar emocional, físico y mental de quienes la adoptan. Esta corriente arquitectónica y de diseño busca reconectar a las personas con la esencia del entorno natural, incorporando elementos como luz natural, vegetación, agua y materiales orgánicos en los espacios habitables. El resultado es una casa moderna que fomenta la calma, estimula la creatividad y mejora la calidad de vida, todo mientras se mantiene un sentido estético innovador y acogedor.